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Agility

El agility, desde se invención en la década de los setenta a manos de Peter Meanwell (adiestrador canino), es cada vez más popular. Se trata de un deporte en el que están implicados un perro y un adiestrador. El objetivo del deporte consiste en que ambos elementos del equipo cooperen para conseguir recorrer un circuito en el menor tiempo posible. De este modo, el guía tiene que ofrecer instrucciones a su mascota para que sea capaz de superar los obstáculos correctamente. Una de las normas fundamentales es que el instructor no puede tocar ni al perro ni a los obstáculos, excepto de manera accidental. Por lo tanto, el principal recurso del que dispone para orientar al animal es su voz, complementada con las señas  que pueda realizar.

Para que un equipo de agility pueda participar en competiciones, el perro tendrá que seguir un entrenamiento exahustivo. Especialmente, porque este deporte es cada día más

Un juez que establece el orden en que deberán ser superados los obstáculos, siempre conforme al reglamento. No obstante, siempre se organizan circuitos que el animal no sería capaz de completar sin la ayuda humana.

El agility es popular debido a que es un interesante espectáculo con las acrobacias de los perros, siendo al mismo tiempo, un nutrido escaparate de exposición canina. El agility fue reconocido oficialmente como deporte canino por el Kennel Club de Reino Unido en 1980. Desde entonces, el agility se ha ido desarrollando hasta convertirse en un deporte a nivel mundial con instituciones internacionales que lo regulan.

En él participan perros de todas las tallas y orígenes: pueden ser perros de pura raza o mezclas. Al menos, en casi todos los país se acepta a cualquier tipo de perro, aunque los que son muy grandes rara vez participan. Las razas más pequeñas suelen ser más ágiles y tienen ventaja respecto de éstas últimas.

No obstante, los perros agresivos suelen ser desclasificados; por otro lado, no se suele admitir que participen las perras durante el celo, ni los canes demasiado jóvenes (menores de 18 meses); tampoco pueden participar, como resulta evidente, los perros con enfermedades contagiosas o infecciosas ni los perros que presenten alguna minusvalía por la cual les resulte doloroso participar.

Existen competiciones internacionales, como el Campeonato Internacional de Agility. Las principales instituciones que lo regulan son FCI, AKC y USSDA.

Al margen de todo esto, las personas que practican Agility aseguran que es una actividad sumamente divertida tanto para el animal como para el humano. Por otro lado, los beneficios para la salud de ambos gracias a su práctica son evidentes, por lo que se trata de un ejercicio más que recomendable.

Los obstáculos homologados son:

  • Vallas
  • Balancín
  • Neumático
  • Viaducto o muro
  • Empalizada
  • Ría
  • Salto de longitud
  • Mesa
  • Eslalon
  • Zona de parada
  • Túnel rígido
  • Pasarela
  • Caballetes
  • Túnel flexible


Aprendizaje canino y adiestramiento

Cuando tenemos un perro como mascota, siempre es recomendable que conozcamos el proceso de aprendizaje de la especie —cómo aprenden los perros—, así como que seamos capaces de reconocer algunas de las técnicas más populares para que las podamos poner en práctica.

En realidad, existen muchísimas teorías acerca de cómo aprenden los animales. Y, de hecho, no son incompatibles entre sí necesariamente. Las técnicas de adiestramiento pueden combinarse.

En este sentido, te será muy útil conocer los principios del condicionamiento canino.

El adiestramiento consiste en la modificación de conductas del animal, haciéndoles conocer qué esperamos de ellos y reforzando un carácter obediente.

En realidad, la obediencia es una cualidad fuertemente ligada a la naturaleza de los perros. De este modo, y como normal general, nuestro perro nos obedecerá si le damos las instrucciones adecuadas en el momento preciso.

En realidad, los principios del adiestramiento son los mismos que proponen las teorías del aprendizaje, sólo que aplicadas específicamente a la inteligencia de los canes.

Algunas de estos principios, son los que siguen: condicionamiento clásico y operante, reforzamiento positivo y negativo, reforzadores condicionados, principio de Premack, castigo positivo y negativo, moldeado y encadenamiento de conductas, control por estímulo, generalización, extinción de la conducta, desensibilización y sensibilización.

Las principales cuestiones en las que las personas emplean estas técnicas, pertenecen al ámbito de las actividades cotidianas. Por ejemplo, para que vayan a baño correctamente o para que se sociabilice con personas y otros perros. Otra cuestión importante es que los perros reconozcan su nombre y presten atención a sus dueños cuando éstos se la soliciten o que acudan a ellos si están apartados.

Después, existen otro tipo de órdenes básicas que pueden ser muy útiles, como conseguir que se sienten cuando se lo pidamos, que se tumben, que callen si están armando demasiado alboroto, o que nos presten su pata. Igualmente, algunas veces están echados y queremos que se levanten o que sean capaces de obedecer cuando caminamos con ellos sin correa, o deseamos que saluden a las personas correctamente. Todo esto se puede conseguir sin problemas.

Hemos de tener en cuenta que los perros son capaces de esto y mucho más: podemos recordar a los perros policía (capaces de detectar alijos de drogas y rastrear personas), a los perros guía (que tienen la responsabilidad de cuidar de la integridad de sus amos) o de los perros actores (capaces de interpretar cualquier tipo de situación). Por otro lado, existen los perros de competición, como las carreras de galgos o los perros adiestrados para los circuitos de agility (en muchas ocasiones, con altos grados de complejidad).

Evidentemente, unas razas son más mansas e inteligentes que otras, pero en general, cualquier perro puede ser educado si ponemos empeño en ello.