Cómo cuidar a un perro mayor

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Si tenéis perros mayores en casa es importante los cuidados que les confiráis. A continuación tenéis varios consejos para darles a vuestras viejas mascotas todo el amor que se merecen por su fidelidad durante todos estos años.

Un aspecto muy importante a tener en cuenta es la salud bucal de tu perro. Tenemos que intentar controlar el sarro, el mal aliento y la pérdida de dientes, ya que esto podría derivar en una infección grave. Por ello es necesario comprar un buen pienso y llevar a nuestra mascota con regularidad al veterinario para que le examine la dentadura y le practique limpiezas bucales siempre que lo crea oportuno. Cuando nuestro amigo empiece a perder piezas dentales a causa de la edad, tendremos que triturar el pienso para facilitarle las comidas. También debemos estar alerta a la calidad del pelo de nuestra mascota, ya que con los años pierde brillo y fuerza y puede caerse. Incluso la piel del animal puede llegar a oler mal. Todo esto podemos evitarlo si lavamos a nuestro perro con los productos adecuados para él. Otro símbolo de vejez son períodos de diarrea y vómitos a causa de trastornos de gastroenteritis. En estos casos hemos de recurrir rápidamente a nuestro veterinario para que trate debidamente a nuestro pequeño. Si a nuestro perro le aumentan la sed y la frecuencia de sus micciones, podría ser que sufriese de problemas renales o diabetes, por lo que también debemos consultar con nuestro veterinario.

Otro aspecto en el que debemos parar atención es en los ojos de nuestra mascota, ya que a cierta edad pueden empezar a lagrimear y a cubrirse por un velo azulado. Esto es probablemente símbolo de pérdida de visión. Nuestro animal también puede sufrir cambios de conducta a causa de alguna dolencia, pasando de dócil a agresivo. También puede permanecer mucho tiempo en el mismo sitio, desubicarse con facilidad, realizar sus deposiciones en lugares no habituales. Todos estos síntomas de senilidad deben ser tratados por un especialista y nunca tomarse a la ligera ni como algo común en la edad, ya que en la mayoría de los casos pueden solucionarse. Debemos estar bien atentos a los dolores de huesos de nuestro amigo, reflejados en la dificultad de subir escaleras o a algún lugar elevado que hasta el momento nunca había resultado ningún impedimento para él, ya que podrían derivar en algo más grave. Si tose, jadea, se agita podría tener alguna enfermedad respiratoria o cardíaca que se debe tratar para evitar futuras complicaciones. Por último, debemos parar ojo en temblores, desmayos o convulsiones, síntomas posiblemente relacionados con trastornos neurológicos y que si se cogen a tiempo pueden ser tratados como todo lo demás.

Con todo esto esperamos haber ayudado a cuidar mejor de vuestra querida mascota. Y recordad siempre que: si estamos bien atentos a todos estos indicios de vejez, sacamos con frecuencia a nuestro perro a pasear, le administramos la alimentación adecuada a su edad y lo llevamos con asiduidad al veterinario, evitaremos cualquier posible complicación y será una mascota saludable y feliz hasta el final.

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