Las mascotas también tienen sentimientos

Tener una mascota no es simplemente un capricho para la mayoría de nosotros. Tener un perro o un gato significa mucho más que tener un animal en casa. Son parte de nuestra familia y de nuestra vida, y como tal, debemos tratarlos para que se sientan queridos, a gusto y cómodos en nuestra casa.

Nuestras mascotas, aunque sean animales, también tienen sentimientos. Sentimientos que suelen mostrar a través de sus actos, su energía y su comportamiento diario. Por lo tanto, debemos dar a nuestra mascota todo lo que necesita en cada momento para que pueda ser feliz y sentirse bien a nuestro lado. Solo de esa manera podrá darnos lo mejor de sí mismos solo si antes damos lo mejor de nosotros hacia ellos.

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Nuestras mascotas saben cuál es nuestro estado de ánimo en cada momento, incluso antes que nosotros mismos. Esta conexión se produce gracias a la relación diaria entre nosotros y nuestra mascota, así que no podemos dejar de trabajar a diario con esa conexión ya que es esencial para crear un vínculo y hacer que nuestra mascota sea completamente feliz.

Buenos cuidados, mascota feliz

Decidir adoptar una mascota en nuestra casa no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Antes de tomar una decisión tan importante, es necesario que pensemos en las consecuencias que esta decisión puede acarrear en nuestro día a día. Si en este paso del camino, nos damos cuenta de que no estamos preparados para cuidar una mascota correctamente, es mejor que no la adoptemos ya que una mascota necesita miles de cuidados para ser felices.

El día a día de nuestra mascota, el modo en el que nosotros las tratemos y todos los cuidados que le demos influyen de manera directa en los sentimientos de nuestra mascota. Así, si le damos cariño, los sacamos a pasear al parque, y los mantenemos en las condiciones idóneas de alimentación y de limpieza, nuestra mascota sabrá que le estamos dando todo lo que está de nuestra parte para que sean felices.

Esta felicidad puede verse en cada momento ya que cuando una mascota no es feliz en su hogar, ésta deja de tener la energía a la que nos tenía acostumbrados, puede volverse desobediente y no suelen querer jugar con nosotros, lo que puede ser perjudicial para la salud de nuestra mascota, que pueden tener síntomas parecidos a los de una depresión.