Ya te hemos contado sobre varias de las enfermedades de los peces y quizá notaste que son muchas y que también están ligadas básicamente a la falta de pureza del agua que le sirve de habitat, que puede contaminarse fácilmente con todo tipo de bacterias y hongos, los que proliferan a una velocidad que puede no controlarse y diezmar a una colonia de peces en su totalidad, por ello hay que estar atentos a los cambios del comportamiento de los peces. A diferencia del resto de las especies, los peces no podrán evidenciar con sonidos el malestar de una enfermedad o su desaliento, pero lo hacen a su manera, rozando la pecera o dando golpes contra ella.
Cuando nuestros peces de repente se tornan agresivos o desanimados y asumen actitudes que no les conocíamos, están pidiendo a gritos ayuda y es más que seguro que están afectados por alguna de estas enfermedades de los peces. Hoy te contamos de la enfermedad denominada «Terciopelo» que afecta a los peces por el parásito piscinoodinium, que se encuentra en el ambiente y llega a la pecera, se adhiere de la piel del pez para proliferar en él y alimentarse claro también del pez, al que afecta grandemente.








Caminas tranquilamente por la casa, una sombra se mueve a tu espalda con sigilo, te giras de repente pero no ves nada, encoges los hombros y continúas caminando: la tragedia se palpa en el ambiente. Se escucha una carrerita ahogada, un sonido de uñas afiladas como katanas que cortan el aire, un maullido de alerta y… una bola peluda se queda clavada en tu espalda a través de la camiseta. Un día más: Gato 1-Humano 0. 