La cotorra es una especie de ave que se originó en el Centro y Suramérica existiendo en gran cantidad en países como Bolivia y Brasil, aunque por haberse convertido en una mascota doméstica, se encuentra hoy en todos los países del mundo. Ha sido fácil su adaptación no solo a la vida en cautiverio sino a los diferentes ecosistemas a donde ha sido llevada. Aún así en algunos países como España se le considera perjudicial para las aves del país y se le denomina especie invasora de la que introducirla en España está prohibido.
Por demás como hemos dicho vive en muchos países a donde la cotorra es una mascota apreciada. Es un ave de tamaño pequeño que está entre los 28 y 31 cms con un peso entre los 120 y 14 g. Su plumaje suele ser un verde intenso de brillante color, alas verdes azuladas, gris claro en las zonas de la frente, mejillas, garganta y pecho, así como el vientre. Una cola verde larga y puntiaguda mientras las patas son de color gris. Es un animal de vida en grupo, con el resto de la bandada suele emprender ruidoso vuelo.
Contra lo que pudieran pensarse, la cotorra no puede vocalizar como el loro, pero si puede emitir chillidos, graznidos y también silbar, con esta última capacidad, puede aprender a reproducir las melodías que se le enseñan, porque tiene buena retentiva y si se adiestran siendo pichones resultan muy entusiastas de aprender. La cotorra suele alimentarse de semillas de cardo, maíz, arroz y otra clase de semillas, flores y frutos. En algunas ocasiones y sino encuentra semillas puede optar por los pequeños insectos. La vida en libertad puede ser dura para cualquier especie, y la cotorra como cualquier otra intenta sobrevivir, así que sino logra su dieta habitual puede optar como algunas especies carroñeras, la carne de los animales muertos. En casa como mascota, es fácil alimentar a la cotorra con pan, galletas, carne picada, hortalizadas, vegetales suaves.








